Por qué no perderás tu independencia en un piso tutelado

Miércoles, 6 de Julio de 2016

¿Qué mayor alegría hay en la vida que cumplir años y poder disfrutarlos? Los tiempos cambian y gracias a los avances científicos y a los cambios en los hábitos de la sociedad, podemos tener una calidad de vida cada vez mayor.

 

Sin embargo, llega un momento en el que, aunque sigamos estando en plena forma, los que nos rodean se preocupan por podernos brindar todo lo que podamos necesitar en cualquier momento. Y dejarnos cuidar un poco no tiene por qué suponer perder nuestra independencia.

 

 

 

¿Qué mayor alegría hay en la vida que cumplir años y poder disfrutarlos?

 

 

 

Los pisos tutelados te harán la vida más fácil. Tu hogar seguirá siendo tuyo, único, privado y completo. Además de eso, gozarás de una serie de servicios que facilitan el día a día ofreciéndote todo tipo de comodidades: desde un servicio de vigilancia que garantiza la seguridad de tu hogar y de todas las zonas comunes hasta servicios de mantenimiento, restauración y limpieza, sin olvidar el servicio de enfermería que velará por la salud de los inquilinos las 24 horas del día. Un apoyo en tu día a día sin que pierdas ni un ápice de intimidad y libertad.

 

Actualmente, casi un 23 % de la población de nuestro país tiene más de 60 años. Debido al bajo índice de natalidad y a los avances médicos, esta cifra sigue en aumento. Es importante pensar no solo en el presente, sino también en el futuro, cuando tal vez necesitemos una ayuda extra en nuestro día a día, ya sea una simple supervisión de nuestras rutinas o algún cuidado más intensivo de manera temporal o permanente. También es recomendable pensar en la tranquilidad de aquellos que se preocupan por nosotros y nos llaman constantemente para preguntar si necesitamos algo o si estamos bien.

 

 

 

 

Vivir con comodidad

 

 

Después de una vida dedicada al trabajo y al cuidado de la familia, llega el momento de disfrutar de la vida sin preocupaciones. Es hora de dedicar el tiempo a las aficiones y a las amistades y a hacer muchas de esas cosas para las que no habías tenido tiempo. Es el momento de vivir.

 

Y para disfrutar plenamente de todo el tiempo, hay que desterrar cualquier preocupación u obligación tediosa a la que podemos ponerle remedio. Porque a nadie le gusta estar pendiente toda una mañana de que llegue un reparador porque hay una gotera o tener que pensar cada día en la planificación de lo que vamos a comer y cenar. Y mucho menos, de estar pendiente de quién llama al timbre si no esperamos ninguna visita.

 

Los pisos tutelados suplen todas estas tareas con gran eficiencia. Una de las grandes ventajas de este tipo de viviendas es el amplio abanico de prestaciones que hacen tu vida diaria más cómoda.

 

Un servicio 24 h. de conserjería y vigilancia es el encargado de velar por la seguridad del entorno y recibir a tus invitados. Nadie ajeno a la comunidad podrá acceder a las dependencias sin haber sido invitado o autorizado, por lo que se puede garantizar la confianza y tranquilidad de la comunidad.

 

Igualmente, el equipo de limpieza garantizará la higiene de las instalaciones. Además, si lo prefieres, el servicio de limpieza se ocupará también de tu hogar, así como de tu colada, que te entregará planchada y doblada. ¿No suena bien?

 

 

 

Servicio de limpieza

 

 

 

Pues además también podrás disponer de un servicio de restauración en las mismas dependencias, donde podrás degustar el menú que elijas. La comida se elabora cuidadosamente en las instalaciones y ni siquiera tendrás que reservar mesa: ya habrá una asignada a tu domicilio. Pero no pasa nada si te gusta más comer en casa. En tu piso tutelado, tu hogar, tienes tu propia cocina.

 

Existe también un equipo de mantenimiento que vela por el buen funcionamiento de las instalaciones, en las que se incluyen tanto las zonas comunes como las dependencias privadas. Gracias a este servicio, cualquier reparación puede hacerse en un breve lapso de tiempo, sin necesidad de esperas ni de estar pendientes de los horarios. ¡Una hipotética avería no perturbará los planes de tu día a día!

 

Y como tu independencia pasa por un buen estado de salud, nuestras instalaciones también cuentan con un servicio de enfermería permanentemente disponible. En él, podrás controlar tu tensión arterial, recibir medicación inyectable y coordinar visitas médicas. El servicio de enfermería dispone de dependencias propias, pero en el caso de una eventual indisposición, este servicio puede desplazarse a tu piso para atenderte.  ¡Más cómodo imposible!

 

 

 

Cuentan con un servicio de enfermería permanentemente disponible

 

 

 

Además los pisos tutelados disponen de zonas comunes tales como salones de estar, capilla, salones de juego o el ya mencionado restaurante privado. De este modo, siempre que lo desees podrás relacionarte con tus vecinos en una zona neutra, manteniendo intacta la intimidad de tu hogar.

 

 

 

 

Mantén tu independencia

 

 

Llevas tiempo viviendo a tu manera, es tu momento, y a lo largo de tu vida has adquirido unos hábitos y unas rutinas con las que riges tu día a día. ¿Por qué tendrías que cambiarlas de un día para otro?

 

Está demostrado que con los años, los ritmos circadianos, que son los que regulan nuestras horas de sueño y vigilia, cambian, como también lo hacen los horarios. Así pues, conforme crecemos estos patrones se modifican y hemos de adaptarnos a ellos. Son cambios naturales que tienen lugar desde que nacemos. Fácilmente podemos observar cómo el patrón de sueño de los niños cambia en cuestión de meses. Con los adultos sucede lo mismo.

 

Cada cuerpo es distinto y estos cambios no son una norma, por lo que no afectan a todo el mundo por igual. Hay personas que por naturaleza son madrugadoras y, en cambio, hay gente que no puede conciliar el sueño hasta entrada la madrugada, por lo que aprovechan las primeras horas del día para dormir. Cada una de ellas debe poder llevar su propio ritmo y, por ejemplo, desayunar a la hora que prefiera.

 

En tu hogar, quien decide el ritmo de vida eres tú. Si eres una persona activa que siempre has podido hacer lo que has querido cuando has querido, ¿por qué no ibas a poder hacerlo ahora? En un piso tutelado no hay horarios que te obliguen a poner el despertador a una hora para la que igual tu cuerpo no está preparado.

 

Además, no todo el mundo tiene las mismas aficiones. Los hay quienes prefieren pasar la mañana escuchando música, leyendo o incluso escribiendo, concentrados sin que nadie les moleste en un lugar tranquilo como podría ser el salón de tu casa. Y hay personas que prefieren aprovechar la luz del día para salir a pasear o a comprar, ir a una exposición o quedar con las amistades, etc.

 

 

 

 Quedar con las amistades

 

 

 

¿Y qué hay de todos aquellos a los que les gusta invitar a sus amigos a cenar a casa y alargar la sobremesa recordando anécdotas, viendo fotos de su último viaje o jugando a cartas, por ejemplo?

 

¿Qué sentido tendría que no pudieses hacer lo que quisieses en tu casa? En tu hogar tus invitados son bienvenidos y tus rutinas, respetadas. Tú pones las normas.

 

Un piso tutelado no tiene horarios ni ataduras. Es tu casa, con tus cosas, el lugar en el que haces tu vida sin tener que dar explicaciones. Pero tiene algo diferente, algo muy ventajoso, que es contar con el respaldo de un grupo de especialistas que se preocupan por ti y te cuidan si lo necesitas.

 

 

 

 

Exclusividad

 


Nuestros pisos tutelados no solo se ubican en las mejores zonas de Barcelona, donde están bien situados y comunicados, sino que además son de alto nivel y los servicios que ofrecen les otorgan una distinción muy exclusiva.

 

Saber que sales a la calle con la seguridad de que alguien se preocupará de que vuelvas a casa y de que no te falte de nada es una gran tranquilidad hoy en día. Puedes hacerlo, cómo no, en tu propio vehículo, pero siempre tendrás buenas combinaciones de transporte público para ir donde quieras, sin preocuparte de dejar tareas pendientes en casa, porque en un piso tutelado, si quieres, de eso nos ocupamos nosotros.

 

Y cuando llegues, sabes que podrás contar con un servicio de restauración privada que poco a poco, conocerá tus gustos y te ofrecerá los menús más adecuados para ti.

 

 

 

Servicio de restauración privada

 

 

 

Todo son ventajas

 


Como ves, un piso tutelado no es más que un hogar con una amplia gama de servicios y que te ofrece protección, seguridad y comodidad en tu día a día. Hay servicios que podrás disfrutar in situ y al momento, pero hay algo intangible de lo que os beneficiaréis tú y tu familia, que es la tranquilidad de saber que no estás solo, que cuentas con un equipo de expertos que, siempre que lo necesites y pase lo que pase, estarán ahí para ti.

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