Pisos tutelados y la importancia de seguir jugando

Miércoles, 20 de Diciembre de 2017

 

El juego no es solo importante durante la niñez. En la edad adulta, jugar cobra una vital importancia, ya que contribuye a mantener las relaciones sociales y la capacidad cognitiva, mejorar la concentración y tener un mejor estado de ánimo. Una persona entretenida suele estar mucho más contenta que alguien que se aburre y no tiene ningún objetivo. Cuando hablamos de la madurez, el juego se convierte en una herramienta muy beneficiosa para mejorar la calidad de vida de las personas.

 

 

  

 

El juego en los adultos mayores

 

Como hemos comentado, el juego es muy importante en todas las etapas de la vida. Aunque tendemos a asociarlo únicamente con la infancia y adolescencia, es un elemento muy positivo para los mayores. Una vez terminada la etapa laboral y sin grandes obligaciones en la vida, hay personas que pueden llegar a sentirse perdidas y desmotivadas. El hecho de no tener nada que hacer, en muchas ocasiones, puede llegar a desembocar en una depresión. En este sentido, jugar es una muy buena manera de pasar los días de manera lúdica y aportar un sentido a esta etapa de la vida en la que la persona debe centrarse en disfrutar del tiempo.

 

 

juegos mayores

  

 

El juego es una gran herramienta social. No estamos hablando de los juegos de ordenador individuales ni de los que se descargan en el teléfono móvil sin interacción con otras personas (aunque algunos sí están pensados para jugar online con otros participantes). Quién no recuerda las tardes de juegos de mesa, dominó, parchís, ajedrez y tantos otros que nos hacían vibrar... La imagen de las personas mayores jugando a las cartas en el bar del pueblo puede parecer sacada de otra época, pero es una gran forma de mantener las relaciones sociales entre los mayores (y entre las personas, en general). El juego sirve también como elemento de relación entre diferentes generaciones, ya que los abuelos pueden enseñar a sus nietos los conocimientos lúdicos que poseen y son tan enriquecedores para ambos. 

 

Además de la parte de relación social, el juego sirve para mantener en alerta las capacidades psíquicas. Es muy útil a la hora de tratar enfermedades neurológicas, tanto para recuperar facultades como para frenar o ralentizar los problemas degenerativos que pueden empezar a afectar a partir de ciertas edades. Si el cerebro funciona como un músculo, vamos a tratar de ejercitarlo. Y qué mejor manera de hacerlo que a través del juego.

 

 

 

   

Para qué sirve jugar

 

Además de los beneficios terapéuticos del juego, de los que ya hemos hablado, jugar se convierte en una herramienta fundamental para mejorar estados depresivos o de ansiedad. Se ha demostrado que prolonga la vida de las personas mayores, pero, sobre todo, que lo hace de una manera tan positiva que los ancianos afirman sentirse felices cuando juegan. Es un elemento de prevención contra el estrés maravilloso y sencillo de implementar. En el día a día, podemos observar cómo el juego se ha instalado en casi todos los momentos de la vida diaria y que las personas se enfrentan mejor a la rutina si les supone un reto y necesitan desarrollar una estrategia para conseguir alcanzar una solución. El juego desarrolla la creatividad y mejora el proceso cognitivo. Aunque, de adultos, nuestro juego ya no se base en el aprendizaje del medio, nunca dejamos de instruirnos gracias a él.

 

 

juegos para mayores

 

 

 

El juego en pisos tutelados

 

Cuando alcanzamos una determinada edad, en ocasiones, seguir viviendo en el piso de toda la vida puede resultar complicado; debido a limitaciones físicas o, simplemente, a una carga por tener que seguir realizando las tareas diarias sin descanso. Una muy buena opción, en estos casos, es optar por vivir en pisos tutelados; es decir, pisos normales (no son unos lugares de retiro al uso); pero donde se tienen cubiertas las necesidades básicas, en cuanto a los servicios, por lo que la persona solo tiene que preocuparse de disfrutar y hacer lo que le apetezca. Esta opción, sin embargo, puede hacer que la persona se encuentre algo perdida sin tener obligaciones que cumplir ni una rutina de tareas básicas. Muchas veces, llegamos a la adultez pero nos sentimos todavía jóvenes y activos, con ganas de gozar de todo el tiempo que antes habíamos invertido en trabajar y las inacabables tareas de la cotidianidad.

 

 

Jugar se convierte en un elemento muy importante para las personas que viven en apartamentos para mayores, ya que contribuye a mantener un etilo de vida saludable y positivo. Gracias al juego se mejora se fomenta la autonomía y se mejora la autoestima. Sobre todo, si la persona sufre algún tipo de enfermedad que limite de carácter físico o psíquico, sirve como elemento de superación. Estos entretenimientos ayudan a romper hábitos poco saludables, como el sedentarismo, dado que es más sencillo que la persona se mueva mediante un estímulo divertido, un reto o algo que le haga salir de la rutina. Para las personas que no tiene limitaciones y, simplemente, quieren entretenerse, es igual de positivo, puesto que vivir en un piso tutelado invita a invertir el tiempo en actividades lúdicas de este tipo, lo que hace que vivan felices y tranquilas.

 

 

juegos mayores

 

 

 

Algunos juegos

 

 

En ocasiones, nos cuesta identificar qué juegos son aptos para mayores y cuáles son simples entretenimientos para niños y adolescentes. La percepción de que el juego es una forma de perder el tiempo viene dada por el cambio de la etapa juvenil a la adulta, cuando la persona tiene tantas responsabilidades que no puede permitirse el lujo de dejar de producir y ponerse a jugar. Si bien es cierto que, como adultos, no vamos a ponernos a lanzar una pelota una y otra vez para ver qué ocurre, hay infinidad de juegos que pueden satisfacernos de la misma manera que un niño queda feliz cuando la tira.

 

 

 

Existen algunos juegos socialmente aceptados para la etapa adulta, como pueden ser los juegos de cartas, el dominó, el ajedrez o realizar actividades deportivas como el frontón, el bádminton, la petanca, la marcha y otras. Sin embargo, no son las únicas alternativas de diversión que tenemos al llegar a la edad adulta. Los tiempos modernos nos han traído infinidad de posibilidades a la hora de jugar y entretenernos. Si hablábamos de que el juego puede servir como herramienta de socialización entre generaciones, no solo nos referíamos a que el adulto enseñe al niño; sino también al contrario, una manera formidable de entretenerse y hacer ejercicio es compartir un rato juntos jugando un partido de tenis o echando una carrera con la Wii. Los juegos de mesa tradicionales tampoco pierden comba con el paso de los años y son aceptados por todas las generaciones, aunque también podemos introducir algunas novedades en este tipo de entretenimientos y probar los juegos de rol, una estupenda forma de descubrir otros mundos y desarrollar relaciones de una manera diferente.

 

juegos para personas mayores

 

 

Siguiendo en el plano tecnológico, podemos encontrar muchos juegos de ordenador en los que hay que jugar en equipo y que requieren una interacción con otros gamers ubicados en cualquier otro punto del planeta. Algunos ejemplos de este tipo de juegos son el World of Warcraft, League of Legends o Dungeons & Dragons, entre tantos otros que surcan la Red. Que un adulto mayor participe en esta serie de juegos hace que tenga que desarrollar ciertas capacidades y habilidades técnicas que no poseía, lo cual es muy positivo; pero, además, puede poner en práctica su experiencia en temas como la cooperación, el trabajo en equipo o la confianza en el prójimo.

 

 

 

 

El juego como experiencia positiva


Como hemos podido ver, tenemos al alcance de nuestra mano una gran experiencia, fácil de realizar y con resultados muy positivos para la vida de las personas. Jugar establece vínculos afectivos entre abuelos y nietos, padres e hijos y personas mayores, en general. Desarrollar un sentimiento lúdico es tan sano y positivo que dota de felicidad y tranquilidad a personas que se encuentran sumidas en una depresión o sufren ansiedad o angustia existencial. Está demostrado que el juego mejora significativamente el humor y nos hace estar más contentos. No es necesario darle muchas vueltas al asunto: se puede jugar con cualquier elemento que tengamos al alcance, ya sea el móvil o un clásico de toda la vida, como el bingo. Lo importante es pasarlo bien y disfrutar de la vida de una forma sana.

 

 

 

 

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