La alimentación sana: otra ventaja de un piso tutelado

Miércoles, 2 de Agosto de 2017

 

La última etapa de la vida es aquella en la que los cambios físicos son evidentes y han de ser controlados y paliados con la toma de una serie de medidas fundamentales para mantener la calidad de vida. De todas ellas, la dieta es una de las claves más importantes para conseguir primero mantener la salud y segundo no perder fortaleza física y mental.

 

Suele suceder que se dan demasiados casos de personas que viven solas y que padecen múltiples enfermedades con consecuencias como la pérdida de la movilidad o de visión. El uso continuado de medicación, que provoca efectos secundarios que inciden en el estado físico y mental, la soledad y otros factores concomitantes son factores que provocan que no se coma correctamente y que se descuide la dieta. En esos casos, es fundamental evitar esta actitud y apostar por una vida más saludable.

 

Recuerda que el paso de los años provoca que el sistema digestivo y el metabolismo se lentifiquen. Progresivamente, observarás que las digestiones son más pesadas, que no eliminas líquidos de la manera en la que lo hacías con anterioridad y que te cuesta más esfuerzo perder esos kilos de más.

 

 

alimentacion saludable

 

Para agilizar el funcionamiento interno de su cuerpo, poner a punto tu organismo y recuperar la vitalidad perdida hemos redactado el presente artículo. En el mismo, te expondremos todos los detalles que necesitas saber para llevar una dieta saludable. Te daremos unas nociones básicas, te propondremos una dieta-tipo, te aconsejaremos sobre algún que otro suplemento y te resumiremos lo más importante en la conclusión. 

 

 

 

 

 

La dieta idónea, nociones previas

 

En tu dieta has de tener siempre presente los siguientes conceptos:

 

- Los platos que prepares han de ser fáciles de elaborar y con ingredientes naturales.

 

- Cuida la presentación. A mejor imagen, más apetito y mejor efecto sobre tu organismo.

 

- Come en cinco ocasiones y siempre en cantidades pequeñas. Estimularás tu metabolismo y tu aparato digestivo.

 

- La última comida del día ha de ser poco calórica y muy ligera (verduras, un lácteo, etc.).

 

- Bebidas, excluyendo el agua, y zumos han de tomarse siempre entre comidas. Si no hay prescripción médica que lo impida, podrás tomar un pequeño vaso de vino tinto al día. Evita los licores y otras bebidas con cantidades poco adecuadas de azúcar como las energéticas. Alteran el funcionamiento del páncreas y pueden causar diabetes.

 

- Evita tomar refrescos con cafeína y limita tu ingesta de café a dos tazas diarias. Si es posible, opta por las infusiones, que son más saludables y beneficiosas.

 

- Cuando te sea posible, haz de cada comida una oportunidad para departir con otras personas y comunicarte. Solo así asociarás el acto de comer con algo positivo.

 

- Dentro de tus posibilidades, no te olvides de darte un capricho alguna vez. Este pequeño gesto es más que necesario para tener un aliciente relacionado con tu dieta.

 

 

piramide nutricional
 

   

Un ejemplo de dieta

 

Si resides en apartamentos para mayores, pensados para que puedas seguir disfrutando de tu libertad en todo momento, podrías intentar seguir esta dieta-tipo para mantener tu estado de salud: 

 

- Desayuno: leche desnatada, pan o cereales integrales, mermelada o queso con poca grasa.

 

- Media mañana: una infusión o una pieza de fruta.

 

- Comida: arroz, legumbres o pasta. Carne blanca o pescado azul a la plancha. Verduras como guarnición. Fruta.

 

- Merienda: yogur sin azúcar o endulzado con miel. Galletas, bizcochos o bollos sin grasa (vigila la información nutricional y evita los que lleven aceite de palma).

 

- Cena: sopa, pasta o verduras cocidas.

 

- Antes de dormir: infusión o un vaso de leche caliente.

 

 

 

 

Otros aspectos importantes

 

La actividad es muy intensa en los pisos tutelados. Al tener la libertad de movimientos que siempre deseaste, podrás escoger entre comer en el restaurante del edificio (una opción magnífica si no deseas cocinar) o en la cocina de tu piso. En ambos casos, recuerda que debes ingerir una serie de minerales, de forma habitual, para que tu organismo no note la ausencia de los mismos y no se produzcan estados carenciales de inciertas, o funestas, consecuencias.

 

Intenta reducir la ingesta de sal, en la medida de lo posible. Elimina de tu dieta habitual aperitivos como las patatas fritas de bolsa y la bollería industrial. En ambos casos, estarás ingiriendo una enorme cantidad de grasas trans que afectarán a tus niveles de colesterol. Es muy importante que sepas que a tu edad no tendrás la sensación de sed que tenías antes. Deberás beber cada cierto tiempo para evitar la deshidratación.

 

 

hidratación

 

Sería muy útil que optases por añadir algún tipo de suplemento para ingerir vitaminas, proteínas, minerales y todo lo que necesitas para que tu cuerpo tenga energía, vitalidad y fortaleza. La ingesta de fibra la podrás obtener a partir del pan o los cereales integrales. En caso de necesitar mejorar tu tránsito intestinal, es aconsejable tomar un suplemento de fibra.

 

Resumimos las cantidades aproximadas de nutrientes que has de ingerir de la siguiente manera:

 

- Proteínas (carne, huevos, lácteos): has de tomar un gramo por kilo de peso. Recuerda que has de tomar un cincuenta por ciento de las antedichas y el otro cincuenta por ciento de proteínas de origen vegetal (soja, etc.).

 

- Hidratos de carbono (pasta, pan, cereales, frutas, legumbres): deben formar entre el cincuenta y el sesenta por ciento de la ingesta diaria. El azúcar y los dulces solo han de formar el diez por ciento de este total.

 

-Grasas (embutidos, carnes rojas, leche, mantequilla, quesos): aportan hasta el treinta por ciento de la energía que necesitas diariamente. Apuesta por las poliinsaturadas (presentes en las sardinas, el salmón, el pollo, la caballa y el atún) y usa siempre aceite de origen vegetal (maíz o girasol) para cocinar. Evita las grasas saturadas (bollería industrial, aperitivos fritos) y, si puede, elimínalas de tu dieta.

 

- Consume más cantidad de pescado, siempre a la plancha o en conserva -dependiendo de tus niveles de ácido úrico- que de carne.  No te olvide del huevo y de tomar derivados lácteos con asiduidad, si no tienes ninguna dolencia que te lo impida.

 

- Nunca olvides que no puedes comer siempre lo mismo y cocinado de la misma forma. Una solución para evitar este recurrente problema es apostar por comprar productos de temporada en el mercado. Dependiendo de las verduras y las frutas que compres podrás ir cambiando de recetas a medida que avanza el año. Es la mejor manera de tener una dieta variada, completa y saludable.

 

 

 

 

La actividad física

 

Si resides en uno de los apartamentos para mayores que te ofrecen todo tipo de servicios, y has optado por un piso con cocina propia, comprenderás que tendrás que ir a hacer la compra para poder cocinar. Esta cotidiana actividad te permitirá no solo seleccionar los ingredientes de sus platos, también te ayudará a tener una actividad física más que recomendable. Del mismo modo, podrás seguir comunicándote con otras personas, pasear, disfrutar del sol y de la brisa y tener una ocupación mental diaria para comer variado y de forma saludable. Moverse es sinónimo de salud, no lo olvides.

 

 

actividad fisica

 

Conclusión

 

 

Si vives en pisos tutelados te será más sencillo comer en su restaurante o bien cocinar en tu propia casa. En ambos casos has de tener en cuenta estas características:

 

- Come de todo, evitando las grasas y los fritos. Cambia el plato habitual por uno de menor tamaño y no olvides que, como dicen los británicos, en la variedad está el gusto.

 

- Frutas, carne blanca, cereales integrales, lácteos, huevos, pescado azul y verduras han de ser los alimentos que más consumas. En todos estos casos deberás optar por los que estén en temporada para aumentar la variedad y lograr el objetivo de no aburrirte comiendo siempre las mismas recetas con los ingredientes de siempre.

 

- Evita las bebidas energéticas y las azucaradas, dañan tu metabolismo y podrían provocarte el agravamiento de tus dolencias. Si tu historial médico te lo permite, toma un poco de vino tinto, un vasito, al día. Seguro que este aliciente cambia para siempre tu forma de comer.

 

 

saludable

 

- Date un pequeño capricho cuando lo desees. Con este pequeño truco recuperarás tu gusto por la comida y por disfrutar comiendo.

 

- Cuando te sea posible come con más personas. Llama a tus familiares, a tus amistades o acude a un bar o restaurante acompañado por alguien. Identifiqua comer con comunicarte y te será más sencillo llevar una dieta mucho más saludable.

 

Esperamos haberte ayudado a conocer cuáles son los secretos de una dieta sana para ti en esta etapa de tu vida. Recuerda siempre que la variedad de ingredientes y recetas, socializar y comer lo que te gusta, pero bien cocinado, son los pilares de una dieta saludable para mantener tu energía, tu vitalidad, tu salud y tus ganas de vivir. Conseguirás, igualmente, mejorar la sintomatología de cualquier enfermedad, si la padecieras, e incluso ver la vida de otra forma. En tu dieta están las claves para que tu día a día sea mucho más llevadero y natural. Toma buena nota de estos consejos y comienza a disfrutar de una de las mejores etapas de la vida.

 

 

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